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TUESTE
DEL CAFÉ
El café
fue tostado por primera vez hacia finales del siglo XIV. El método más
antiguo consistía en tostar el grano verde en una pesada sartén sobre
brasas de carbón. Culminando el siglo pasado, fue inventado un nuevo
proceso en el cual los granos eran centrifugados en una cámara de aire
caliente, calentada con gas natural. Este sistema perdura hasta nuestros días,
siendo aún hoy el más usado.
Cada tipo de café requiere una temperatura y un tiempo de tueste según
el tamaño del grano y su procedencia.
Este proceso necesita de personal de gran experiencia, ya que, del
equilibrio entre temperatura y tiempo de tueste depende la cantidad de
aromas que podemos conservar en el grano de café.
La composición química de los granos cambia durante el proceso de
tostado: el agua se disipa en el grano y una serie de reacciones químicas
convierte los azúcares y almidones en aceites, los cuales otorgan al café
gran parte de su aroma y sabor. Al ser tostado, el grano aumenta su tamaño
al doble, y la caramelización del azúcar cambia el color de verde a marrón.
Los granos tostados oscuros contienen menos acidez y un poco menos cafeína
que los granos más claros, aunque también menor período de conservación,
debido a la cantidad de aceites en la superficie. En los tostados más
oscuros predomina el sabor ahumado, penetrante y quemado, ocultando el
verdadero sabor del grano. Al contrario de las creencias populares, un
tostado más oscuro no equivale a una taza de café más rica ni más
fuerte. El tostado no determina si una taza de café será más o menos
fuerte, el factor determinante es la proporción de agua con respecto al
café en el momento de prepararlo.
Los granos tostados claros tienen un sabor más intenso, más altos en
acidez que los tostados más oscuros. El café ha sido menos expuesto al
calor, por lo cual las cualidades del grano son mejor mantenidas. Los
tostados más claros se hacen con granos de más alta calidad, pues en
este caso se expone el sabor real del grano.
Existen varios niveles de tostado, cada uno con características propias,
que responden a diferentes gustos o usos específicos. Son los siguientes:
Tueste
Canela. Tostado claro, tono canela claro
Sabor como de nuez pronunciado, alta Nivel de acidez del café
Tueste
Americano. Tostado mediano, tono castaño
Sabor como de acaramelado
Tueste de
la ciudad . Tostado mediano, marrón mediano sin aceites en la superficie
Sabor completo de café, con algo menos de acidez
Tueste
Urbano Marrón castaño, apenas más oscuro que el tueste de la ciudad
Sabor completo de café, con buen balance de azúcar y acidez
Vienna
Marrón oscuro, con rastros de aceite en la superficie
Sabor de tostado oscuro
Tueste
Francés Marrón oscuro, casi negro, aceitoso en la superficie
Amargo, sabor ahumado y aroma intenso
Italiano
Marrón chocolate amargo, con aceites en la superficie
Sabor quemado
Expresso
Tostado oscuro, de uso específico para máquinas de expresso
Sabor quemado, fuerte y dulce
Existe
una variedad de tueste, el torrefacto, que simplemente consiste en que
durante el tueste se incorpora azúcar que proporciona un color más
oscuro y un sabor más amargo.
Una vez que el café ha sido tostado alcanzando la temperatura adecuada,
es necesario extraer el calor y enfriarlo lo más rápido posible. Esto se
realiza vertiendo el café sobre la bandeja de enfriado y haciendo
disminuir su temperatura hasta la ambiente
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