
|
PREGUNTAS
FRECUENTES PARA
No
existe un método mejor que otro para preparar el café. El café es una
bebida muy conocida en todo el mundo y cada país lo prepara a su manera.
En línea general hay dos procedimientos. Con el primero se echa agua
hirviente en el café, se espera al menos cinco minutos y luego se filtra
el agua para obtener una bebida aromática y de gusto intenso. Este método
se aplica en Turquía y en América. En el segundo método el agua
hirviente se hace pasar a través del café molido. El agua puede
atravesar el café bajando gracias a su propio peso (cafetera napolitana),
empujada por una ligera presión ejercitada por el vapor (cafetera
italiana tradicional) o bien por una presión alta (máquina de café exprés).
Las respuestas incluidas en esa página se refieren a la preparación del
café con una cafetera italiana tradicional. En
la producción del café se crean las mezclas partiendo de la combinación
de varios tipos de café provenientes de varias regiones para fundir
conjuntamente sus calidades y características y obtener un aroma más
equilibrado. Para preparar un café agradable es necesario usar una mezcla
de buena calidad ( Para
cada taza se necesita una cantidad de agua que oscila entre 40 y 50 ml. Si
se usa una cafetera italiana, el nivel del agua debe quedar por debajo de
la válvula. Para llenar la cafetera, se usa sólo agua fría natural con
bajo contenido de cloro. Si el agua corriente no es de buena calidad, se
aconseja usar agua mineral natural. Dos
cucharaditas colmas de café ( No
hay que comprimir el café en el filtro, de lo contrario impedirá que el
agua pase a través del café, provocando un recalentamiento que dará al
café un sabor de quemado. Tampoco hay que hacer agujeros o canales en el
café molido ya que el agua pasará a través de los mismos y la bebida
final resultará muy diluida. El
fuego debe ser moderado. El agua atravesará el café más lentamente y éste
adquirirá un sabor más rico. Se aconseja moderar el fuego cuando
empiezan a salir las primeras gotas de café para que el agua pueda
extraer todas las sustancias aromáticas. Cuando el café habrá terminado
de salir, apagar el fuego para evitar que el café se recaliente o se
queme. Seguramente.
El café debe ser tomado inmediatamente, lo más caliente posible.
Recuerde que el primer café que sale es más denso y cremoso del último.
Por este motivo es importante mezclar bien el café en la cafetera antes
de servirlo, garantizando así una intensidad uniforme. El
café se saborea mejor con poco azúcar o sin azúcar, para poder apreciar
plenamente sus innumerables y delicados matices de sabor ¿Cuál
es la mejor manera de conservar el café? La
luz, el calor y el aire son los enemigos naturales del café. Abrir el
envase y echar el café en un contenedor opaco que se pueda cerrar herméticamente
y guardarlo en la nevera, donde la baja temperatura conservará la
frescura y el aroma. No
hay que lavar la cafetera con detergente sino usar simplemente agua
caliente. Controlar periódicamente el estado de la junta de goma y del
filtro. Guardar la cafetera desmontada, para evitar que la humedad forme
mohos desagradables. |